La situación más típica: sales a comprar el pan, o a tirar l
La situación más típica: sales a comprar el pan, o a tirar la basura, y el viento hace de las suyas. Eso le pasó a una vecina del Callejón Menores, en pleno corazón de Valencia, hace unos días. Nos llamó un poco apurada porque había salido un momento al rellano y la puerta de su piso se le cerró de golpe, con las llaves dentro, claro. Lo peor es que su hijo pequeño se había quedado solo dentro, aunque dormido, y la pobre no sabía qué hacer.
Llegamos enseguida y la encontramos nerviosa, mirando la puerta. Lo primero, tranquilizarla y decirle que no se preocupara, que la sacaríamos de ese apuro sin problemas. Para estas situaciones, siempre intentamos ser rápidos, sobre todo cuando hay niños de por medio. La buena noticia es que, al ser un cierre por golpe, sin que la llave estuviera echada, pudimos hacer una apertura de puertas sin daños. Es decir, abrimos la puerta sin romper nada de la cerradura ni el marco, que siempre es la opción más barata y rápida. En pocos minutos, la puerta estaba abierta y la vecina, mucho más tranquila, pudo entrar a su casa para asegurarse de que su peque seguía bien. Son momentos en los que un buen cerrajero en Valencia marca la diferencia.
Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, sabes a quién llamar.